CLIENTES INDESEABLES

Cómo identificarlos y aprender a decirles adiós

No todo cliente es un buen cliente.

Alguna vez se nos ha cruzado ese cliente que nos supera y pone a prueba nuestra paciencia.

Algunos, por su forma de operar, sus exigencias poco realistas o su falta de respeto a los acuerdos, se convierten en una fuente constante de estrés y pérdidas.

Identificarlos y tener el valor de finalizar la relación es un acto de salud empresarial.

Las señales de alarma (Red flags)

Clientes que no respetan los plazos de pago.

Exigen constantemente más de lo pactado sin pagar más, que desautorizan a tu equipo, o que nunca están satisfechos por más que te esfuerces.

Analiza, revisa y descarta.

Calcula el costo de oportunidad

Analiza cuánto tiempo (y desgaste) te quita ese cliente problemático.

Ese tiempo podrías invertirlo en atender mejor a tus buenos clientes o en buscar nuevos que sí valgan la pena.

Planifica una salida digna

Si decides terminar la relación, hazlo con profesionalismo y sin quemar puentes.

Comunica la decisión con claridad y ofrece una transición ordenada para que encuentren otra opción.

Te irás con la conciencia tranquila.

En mi experiencia… 

Al principio, por la necesidad de facturar, se acepta cualquier cliente B2B.

Con el tiempo, aprendes que un cliente que te paga mal, te trata peor y te roba la energía, es el más caro que puedes tener.

Despedirlo duele un día, pero mantenerlo duele cada semana.